Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

De la paternidad y otras efervescencias

Miércoles, 25 de enero de 2006

SAINETE EN DOS O TRES ACTOS

PERSONAJES:

SETENTA Y NUEVE MIL DOSCIENTOS QUINCE FUMADORES, número aproximado, fumador arriba, fumador abajo, fumador al centro, fumador "padentro".
CLAVIJO, exfumador.
EL DECANO, ente impreciso con carné del partido judicial, el cual lleva siempre en la boca y que sólo se quita para hablar. Hombre hecho a sí mismo (o hecho asimismo. O hecho así mismo).
LA LEY, ASÍ EN GENERAL, entelequia disfrazada con antifaz de lentejuelas y traje de torero. Porta en su mano derecha una balanza de pesar cocaína y en su mano izquierda una tarjeta de crédito caducada. En las puntas de sus dos cuernos lleva altavoces. Sobre la nariz equilibra un aro hula-hop, lo que la obliga a mirar siempre hacia arriba y a caminar con torpeza preocupante


ACTO PRIMERO

La escena se sitúa en la entrada de la Facultad de Psicología de la UNED. Día muy lluvioso, tanto que llueve sobre mojado. Salen los fumadores (de uno en uno los más ordenados y los que no lo son tanto salen entre empujones y golpes, a puñados, como a bocanadas). Se van colocando por todo el escenario y abren sus paraguas. Quien no tiene paraguas, que alguno hay, intenta guarecerse bajo el paraguas de otro fumador. Quien no tiene paraguas y por vergüenza no se atreve a pedir cobijo, pero tiene un plátano, abre el plátano y se cobija bajo su monda lironda, dividida en cuatro, lo que facilita lugar resguardado a otros tres fumadores sin paraguas y con vergüenza de pedir asilo. Quien no tiene paraguas, es vergonzoso y, además, se olvidó de traer un plátano de su casa —o se lo comió antes de salir a fumar porque cenó poco la noche anterior—, pero tiene una moneda de dos euros, se protege de la lluvia bajo su moneda, siempre con desconfianza de que algún otro fumador se la pueda robar. Quien no tiene nada se queda bajo la lluvia incesante. Nadie tiene fuego porque se prohibió tener fuego —que era mejor que prohibir el tabaco. Todos fuman sus cigarrillos apagados. Suena una melodía de teléfono móvil. Los fumadores buscan su teléfono por los bolsillos. Se lo llevan a la oreja. Escuchan atentamente la voz y asienten con la cabeza, después cuelgan y vuelven a dejar el teléfono en sus bolsillos. Desde un ventanuco en la fachada del edificio, el decano los contempla vigilante y paternal.

FUMADORA 22718 (a Fumador 14): ¿Qué te ha dicho la voz?
FUMADOR 14: Que soy mortal y perecedero, que no lo olvide. (Imitando la voz, una voz lenta y grave, como la de un niño que imita a su profesor) ¡Eres mortal y perecedero, no lo olvides! (A Fumadora 22718) ¿Y a ti?
FUMADORA 22718: Que soy mortal y perecedera, que no lo olvide. (Imitando la voz, como una niña que imita a un niño) ¡Eres mortal y perecedera, no lo olvides! ¡Somos tan olvidadizos! ¡Mejor!
FUMADOR 14: ¿Recuerdas cuando me querías? Yo no lo he olvidado...
FUMADORA 22718 (Llevándose el dedo índice a los labios): ¡Chsss...! ¡Chsss...! ¡Te van a oír!
FUMADOR 14 (Con el puño cerrado y el dedo corazón extendido): Me importa esto que me oigan. Yo me acuerdo. Y sigo queriéndote.
FUMADORA 22718 (Con el dedo índice en los labios y escandalizada, agarrando la mano de Fumador 14, escondiéndola bajo el paraguas): ¡Chsss...! ¡El peso de La Ley caerá sobre ti! ¡Chsss...! ¡Está prohibo querer! ¡Querer hace a la gente infeliz! ¡Hace llorar! ¡No deja dormir! ¡Quita el hambre! ¡La Ley Reguladora de los Sentimientos para la Optimización de los Estados Felices está muy clara! ¡Chsss...! ¡Chsss...! ¡Y no me metas en esto, no me comprometas! ¡Está prohibidísimo corresponder a ese sentimiento!
FUMADOR 14: Pero ya éramos felices entonces. ¿No recuerdas aquel martes de carnaval?, tú disfrazada de hombre, yo de mujer, te atascabas con el broche de mi sujetador, me subiste la falda y tú no tenías preservativo, pero me dijiste que controlabas mucho, y me convenciste, entonces yo me bajé las...

(El Decano, que lleva un rato contemplando cómo hablan, saca medio cuerpo por el ventanuco y mira a los dos fumadores. Se quita el carné del partido judicial de la boca para hablar)

EL DECANO (Inquisitorialmente preguntón): ¡Eh, eh! ¿Qué pasa ahí abajo?


(Continuará...)

Por: Duarte Manzalvos | Otras efervescencias | Comentarios (6) | Referencias (0)

Comentarios

hola duarte. Me he reído cantidad con los anuncios de Viagra. Estás en el mundo del vicio, viagra por abajo y nicotina por arriba.... ja ja ja ja.
Yo estoy aquí en un medio un poco más sano: el de la literatura, aunque seguro me motivó Santos Luzardo, la pareja de Doña Bárbara en la novela de Rómulo Gallegos..... ja ja ja ja

Zenia | 19-01-2006 13:08:45

Ciao duarte,

Si te apetece ya tienes tema para tu próximo post. Has sido invitado para escribir y contarnos tus cinco hábitos más inconfesables, pásate por mi blog.

Un beso y otro para Adriano,

Mónica

Mónica | 19-01-2006 13:39:22

Hoy te has pasado, este texto es genial.

Laura | 19-01-2006 16:19:45

Diossss, que comienzo más prometedor, digno del mismísimo Jardiel.

Espero ansioso el próximo acto.

nopisto | 19-01-2006 19:42:29

Diossss, que comienzo más prometedor, digno del mismísimo Jardiel.

Espero ansioso el próximo acto.

nopisto | 19-01-2006 19:45:10

Diossss, que comienzo más prometedor, digno del mismísimo Jardiel.

Espero ansioso el próximo acto.

nopisto | 19-01-2006 19:45:10

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009