Jueves, 06 de octubre de 2005
Carta dirigida a Manuel Serrano del Castillo, fechada el 16 de agosto de 1635
(Aviértase que no coinciden las fechas con la edad)
Señor Don Manuel:
Hoy cuento yo cincuenta y dos años, y en ellos cuento otros tantos entierros míos. Mi infancia murió irrevocablemente; murió mi niñez, murió mi juventud, murió mi mocedad; ya también falleció mi edad varonil.
Pues ¿cómo llamo vida a una vejez que es sepulcro, donde yo propio soy entierro de cinco difuntos que he vivido? ¿Por qué, pues, desearé vivir sepoltura de mi propia muerte, y no desearé acabar de ser entierro de mi misma vida?
Hanme desamparado las fuerzas, confiésanlo, vacilando, los pies, temblando, las manos; huyóse el color del cabello y vistióse de cenizas la barba; los ojos, inhábiles para recibir la luz, miran noche; saqueada de los años la boca, ni puede disponer el alimento ni gobernar la voz;
las venas para calentarse necesitan de la fiebre; las rugas han desamoldado las facciones; y el pellejo se ve disforme con el dibujo de la calavera, que por él se trasluce.
Ninguna cosa me da más horror que el espejo en que me miro.
(FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS, 1580-1645)
Por: Duarte Manzalvos | Favoritos | Comentarios (3) | Referencias (0)
Creo que de todas las etapas de la vida, la que más cuesta enterrar es la niñez, quizá por ser la más pura. Por eso yo, hay noches que me voy hasta el santo sepulcro pala en mano y la busco para jugar un poco con ella.
Besos.
blenfes | 06-10-2005 20:00:36
Desde luego, quevedesco post, si duda. Por cierto de la cuna a la sepultura he empezado a colgar los resultados de la encuesta.
Gracias por participar
Bicho | 10-10-2005 09:35:31
SALUDOS.
¡Qué manera de describir emociones¡. ¡Qué envidia le tengo¡. Si yo tuviera ese talento... ja ja ja.
Zenia | 12-10-2005 14:21:02
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com