Martes, 10 de mayo de 2005
Es lo que ha sugerido el médico y es lo que hacemos cada día, generalmente después de la cena, que, como no es frugal (tampoco copiosa), suele ser temprana para no acostarnos con la digestión a medio hacer. El paseo del domingo resultó fabuloso, en el sentido etimológico de la palabra:
A ambos lados del camino hay prados con ganado. En uno de ellos, más pequeño que el resto, había una vaca frisona tumbada. A su lado, un ternerito que apenas se tenía en pie. La madre mugía agotada. Como uno es de pueblo y ha vivido encima de las vacas muchos años, sabe distinguir un número de mugidos lo suficientemente amplio como para reconocer el de una vaca recién parida. Es un mugido grave y lento, cansado. Nos paramos a observar desde una distancia que no molestase a la madre ni al hijo. Se levantó. Todavía no había terminado de expulsar la placenta cuando el ternero, hambriento, se lanzó hacia la teta para comer. La madre, mientras tanto, se giraba cuanto podía sobre sí misma para lamerlo, para limpiarlo, para ponerlo guapo sin dejar de alimentarlo. Al mismo tiempo, nos miraba a nosotros. Mugía, lamía, amamantaba. Seguimos el camino un buen trecho hasta llegar a los huertos. Hace poco que han sido plantados, pero ya asoman las hojas de las patatas, las lechugas, acelgas, pimientos, judías... En casi todos ellos había alguien regando cuidadosamente el fruto, arrancando hierbajos, arreglando el aspecto del espantapájaros... Observábamos de manera disimulada para no sobrepasar la intimidad (o, quizás, por miedo al espantapájaros). Había cierta similitud con la escena de la vaca y el ternero. Alguna cigüeña nos sobrevolaba en busca de alimento. Cumplimos media hora de paseo y decidimos regresar para cumplir con la hora entera que nos recomendó el médico. Volvimos a pasar junto a la vaca, que ahora tenía a su ternero frente a ella y lo lamía por completo. Me recordó a cuando era pequeño y me repeinaban los domingos. Volvimos a casa.
La observé sin que se diera cuenta, mientras estaba sentada con la mirada perdida, acariciándose la tripita. Recordé el paseo: la madre, el ternero, el huerto, el agua, la cigüeña. En la libreta anoté: "todo sigue su curso". El espantapájaros, supuse, seguirá quieto, con los brazos extendidos, alerta y encantado con su sombrero de paja.
Por: Duarte Manzalvos | Paternidad | Comentarios (9) | Referencias (0)
MR | 10-05-2005 14:05:00
¡Qué tierno! Ahora tengo que ir a 4ºA y llevo los ojos hinchados. Voy a lavarme la cara y a beber un poco de agua a ver si se me pasa. Muchas gracias, ta.
Vir | 10-05-2005 15:05:20
Las vacas tienen algo...
Hera, la diosa griega de la maternidad, es "la de los ojos de vaca".
Y hablando de vacas:
Miguel de Unamuno
"Miraba a la mar la vaca"
Miraba a la mar la vaca
y a la vaca la mar;
en la resaca, la mar reía
y la vaca la risa no veía...
La vaca está debajo de la risa -y del llanto,
es decir, por encima, en la repisa- del infinito
donde se quiebra en espuma el quebranto
y en silencio el grito...
Los ánades sobre la mar volando
miran la mar, no el cielo -a sus entrañas
pasan en bando- que es su consuelo,
y se van a otras costas nunca extrañas...
Los peces son los que no ven la mar
y a las olas se asoman
para mirar al cielo,
mirada de que toman
su fe para nadar, que es su volar.
No, yo no sueño la vida,
es la vida la que me sueña a mí,
y si el sueño me olvida
he de olvidarme al cabo que viví.
Miraba a la mar la vaca;
la vaca era la mar, se hacía mar,
y la mar era otra vaca...
No nada la vaca ni vuela;
mira la mar, respira aire del cielo
y pisa en el suelo...
La mar no nada ni el cielo vuela;
sobre la tierra se apoya la mar,
sobre la tierra la mar y el cielo
y es su volar.
Meursault | 10-05-2005 16:14:16
Meursault | 10-05-2005 16:17:07
Duarte Manzalvos | 10-05-2005 17:02:15
Stadio | 12-05-2005 18:46:22
Duarte Manzalvos | 13-05-2005 14:00:37
Pero que bonito!!!!
Se me saltaron las lagrimas (pero solo del ojo derecho), y el vello se me puso de punta al leer la historia de tabn saludable paseo.
Enhorabuena duarte, y enhorabuena Virginia
marmoratus | 23-05-2005 23:18:25
Marisa | 26-06-2005 21:36:32
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com